La memoria impresa de las luchas: CNT Ciudad Real abre su archivo gráfico
CNT Ciudad Real digitaliza y publica en línea sus fondos de cartelería, catalogados en 240 fichas que abarcan desde la Transición hasta las movilizaciones actuales y recorren la historia sindical y social de la provincia.
Un cartel se pega para intervenir en el presente, no para durar. Anuncia una manifestación, una huelga o una charla, intentando condensar un ideal entero en una imagen y unas pocas palabras; después, se arranca, se tira a la basura o termina olvidado en alguna carpeta. Sin embargo, cuando estos materiales se conservan juntos durante décadas, adquieren un nuevo significado y empiezan a contar una historia más amplia: la de cómo distintas generaciones nombraron sus problemas, imaginaron alternativas y se organizaron frente a ellos.
CNT Ciudad Real abre ahora a consulta pública su Archivo gráfico. No todo fue producido en Ciudad Real ni por CNT. La colección reúne tanto campañas propias de CNT Ciudad Real como otras procedentes de distintos territorios o difundidas en todo el Estado, además de materiales de otros colectivos sociales y de entre ellos aparecen testimonios especialmente valiosos de la vida política y social de la provincia que nos ofrecen un primer recorrido por el archivo.
Defender el territorio, oponerse a la guerra
Uno de los ejemplos más reconocibles es el cartel de la manifestación celebrada en Ciudad Real el 18 de septiembre de 1988 contra el campo de tiro de Anchuras. Bajo el lema «Anchuras también es Cabañeros», la convocatoria reunió asociaciones, coordinadoras locales y sindicatos de numerosos municipios, entre ellos CNT. La pieza recuerda que las campañas ecologistas que hoy forman parte de la memoria provincial no surgieron espontáneamente ni fueron concesiones administrativas, sino que se sostuvieron mediante años de movilización popular: Defensa renunció al proyecto y puso en venta las 4.088 hectáreas adquiridas para el campo de tiro.

Dos años después, Alcázar de San Juan acogió tres jornadas «Contra el V Centenario». Hubo conferencias sobre el Sáhara o el conocimiento indígena, además de títeres, pasacalles y un concierto por la solidaridad y el apoyo mutuo. El programa muestra una actividad libertaria provincial capaz de crear sus propios espacios y de cuestionar, desde una crítica al colonialismo, el relato triunfal de las celebraciones de 1992.

Trabajo, cultura y memoria local
La provincia reaparece de una forma mucho más dolorosa en «Siempre ponemos los muertos», cartel de CNT para el Primero de Mayo de 2004. Sobre una composición de recortes de prensa se acumulan accidentes laborales, migrantes ahogados, represión y guerra. Uno de los titulares recogía el balance todavía provisional del accidente ocurrido en el complejo de Repsol en Puertollano; la explosión terminó causando la muerte de nueve trabajadores y heridas a otros diecisiete. La parte inferior responde a esa geografía de muertes con una llamada directa: «Es hora de cambiar. Por dignidad».

Pero la memoria del sindicato no se limita a la denuncia. También incluye libros, cine, talleres y música. El cartel del IV Libertarock documenta el festival celebrado en 2010 en la antigua plaza de toros de Argamasilla de Alba. En el cartel coincidieron el ska de Deskaraos, el nü metal de Shock, el punk-hardcore de Pastilla Matxaka, el rock de Chorizo y Pan, el punk de Sangre Obrera y el punk-rock «100% femenino» de Gonagón. Los conciertos compartieron programa con talleres de lengua de signos, bumeranes y timbalada: cultura y autogestión como otra forma de encuentro y organización.

Del papel a las redes
Las piezas más recientes permiten observar también la evolución del lenguaje gráfico de CNT. Las fotografías, fotocopias y composiciones manuales conviven ahora con ilustraciones digitales pensadas para circular al mismo tiempo por paredes, centros de trabajo y redes sociales.
La campaña de la huelga general feminista de 2018 presenta a mujeres diversas bajo el lema «Paramos juntas, juntas avanzamos». En Ciudad Real, el comité de huelga de CNT, integrado exclusivamente por mujeres, valoró la convocatoria como un éxito y cifró en unas 10.000 las personas que participaron en la manifestación.
Cinco años después, el cartel del Primero de Mayo de CNT Ciudad Real superpone fotografías y reivindicaciones que llaman a volver a la calle: paro, accidentes laborales, pensiones, feminismo, Las Seis de La Suiza y el futuro del planeta. Su conclusión sirve también para explicar por qué merece la pena conservar estos materiales: «Sobran los motivos».
Un archivo todavía abierto
El catálogo permite buscar por título, entidad, tema o identificador, ordenar cronológicamente las piezas y consultar su contexto, transcripción, fuentes y líneas de investigación abiertas. No pretende presentar una historia cerrada: todavía quedan fechas, autorías y campañas por clasificar.
Por eso, cada ficha distingue los datos confirmados de las hipótesis y ofrece un enlace para sugerir correcciones. Si reconoces una pieza, conservas otra copia o puedes aportar información sobre su procedencia, el archivo está abierto a tu colaboración. También puedes enviar tus aportaciones a ciudadreal@cnt.es.
Un archivo no es el lugar donde las luchas terminan. Es uno de los lugares desde los que pueden volver a hablar.




