diplomática ING-0147
Copiar transcripción El Anarcosindical
Voz y expresión de la CNT cordobesa
Nº Extra
Diciembre
2001
CAMPOS DE CONCENTRACION
PARA NUESTRA SEGURIDAD
ESPECIAL
GUERRA
En los países “democráticos” como este en el que vivimos, todos los ciudadanos tenemos al menos sobre el papel, una serie de derechos que nos otorgan las leyes y que también teóricamente, están garantizados por las instituciones. El poder acudir a estos derechos es lo que nos diferencia de las dictaduras, según nos dicen nuestros políticos, y por eso lo llaman estado de derecho.
Pero eso no es verdad. Y no es verdad por varias razones. Primero, porque este estado, al igual que el resto de los estados llamados democráticos, utiliza la represión mucho más allá de lo que le autorizan las leyes cada vez que lo consideran “necesario”. Basta con ver los sucesos de Génova o de Gotemburgo; basta con ver las actuaciones policiales en los desalojos de casas ocupadas o de cualquier manifestación que no esté avalada por los partidos políticos o por los propios intereses del estado; basta [texto continúa fuera del encuadre]
LA
MENTIRA
ES UN ARMA
DE
DESTRUCCIÓN
MASIVA
Europa, nuestra vieja y sabia Europa, mira inerte lo que ocurre mientras espera la orden de Bush para extraditar a los detenidos aquí y enviarlos a la pena de muerte. Una pena de muerte que no necesita pruebas, ni justicia, porque sólo es venganza, venganza cobarde de unos gobernantes cobardes y de un pueblo cobarde y miedoso.
A esto hemos llegado en nuestras sociedades “democráticas”. Esas que están basadas en el derecho ante todo, en la Constitución como norma suprema, en las garantías del ciudadano, en cuyo nombre se ejerce el poder. ¿Dónde están las voces de los que dicen defender la vida humana por encima de todo? ¿Adónde mira la iglesia y los cristianos y católicos mientras se está pensando en asesinar fríamente a cualquier sospechoso? ¿Adónde miran nuestros políticos rojos, verdes y violetas, tan partidarios de estas [texto continúa fuera del encuadre]