HEM-0140

HEM-0140

La Hoja Ácrata

publicación libertaria · Madrid, abril de 1999
HemerotecaIdentificada

Transcripción

La Hoja Ácrata

Se conservan grafía, mayúsculas, puntuación y datos de contacto. [ilegible] señala texto que no ha podido leerse.
cubierta o primera páginaING-0141
LA HOJA ÁCRATA PUBLICACIÓN LIBERTARIA GRATUITA. TIRADA: 3000 EJEMPLARES. EDITA Y DISTRIBUYE K.R.A. (Kolectivo Revolucionario Anarquista) Madrid, abril de 1999 Nº 14 GRITA FUERTE. LO QUE NO QUIEREN OÍR En los tiempos de sumisión y aceptación absoluta que sufrimos, en esta paz de cementerio impuesta, en este silencio se oye esporádicamente el llanto de las plañideras a sueldo que nos obsequian con sus lágrimas de cocodrilo. Quienes componen y sostienen el Estado, en este caso sufragista y parlamentario, léase el gobierno y la oposición más el resto de organizaciones que cómodamente instaladas conviven en armonía con él, sus “funcionarios” a sueldo o no, dígase sindicatos, ONGs, asociaciones de estudiantes, mujeres, vecinos, homosexuales, culturales, emisoras de TV y radio “independientes”... se encargan de representar la parodia de la libertad, esta continua obra teatral que acto a acto nos demuestra que sí la hay, que cada cual puede expresar su opinión, que disponemos de licencia para quejarnos y disentir cuanto queramos. Así vemos en la tele un acto de protesta (encierro, concentración) de los liberados del comité de empresa de algún sindicato... (el colmo de la democracia, esos “sindicalistas” a sueldo ya ni se molestan en convocar a los trabajadores y/o a sus afiliados a alguna movilización, lo hacen ellos solos y el resto a currar, que dice Cuevas que no está la cosa como para perder horas en huelgas); las declaraciones de un lidercillo estudiantil a sueldo que despotrica contra la ministra de turno (lidercillo no por mérito propio, simplemente por pertenecer a una organización subvencionada a la que se mantiene para tener un interlocutor permanente con el que entenderse, alguien que convoque ridículos paros y manifestaciones que prevengan el surgimiento de luchas de verdad); una acampada por el cerosiete para que los negritos tarden unos días más en morirse de hambre... (buena forma de canalizar el descontento y ofrecer a jóvenes inquietos y neojipis una manera de desfogar su afán reivindicativo y hacerlas sentir personas comprometidas y solidarias). Todo se permite, la disidencia posible. ¡Aquí la tenéis! A la par, en tertulias televisivas y radiofónicas escuchamos debates encendidos, agrias discusiones de los intelectualoides y famosetes de moda que opinan y se enfrentan defendiendo posturas encontradas, las únicas que pueden existir, claro está. El progrejío contra los fachillas para que según nos consideremos podamos tomar partido por unos u otros (cuando en verdad sólo difieren en matices que para nada alterarían esta infamante situación), que además de las que sólo quieren un poquito (nosotras queremos mucho), con las que aceptan, apoyan, sostienen y viven bien, o eso creen, en el capitalismo. Es@s parásit@s, okupas, anarquistas, radicales que se expresan libremente en el medio minuto que les brinda el simpático presentador, o protagonizan reportajes donde nos enseñan lo bien que barren y tocan la flauta. Cómo obviar espectáculos como el de Amnistía Internacional que nos proyectan a España como adalid de la justicia universal. ¿Cómo no postrarnos ante los logros y libertades que nos otorga la Constitución? Tanto la existencia de una falsa disidencia pagada, cuyos planteamientos y reivindicaciones no incluyen en ningún caso la ruptura con el sistema, como la farsa de la libertad de expresión sostenida por los medios de comunicación, son pilares básicos, vigas maestras sin las que la dominación absoluta que padecemos no sería posible. Nuestro papel como anarquistas debiera ser el minar, socavar y destruir este sistema y participar en protestas asumibles, tratar de radicalizar los conflictos y dar nuestra visión rupturista aunque sorprenda y desentone con la de las que sólo quieren un poquito (nosotras queremos mucho), con las que aceptan, apoyan, sostienen y viven bien, o eso creen, en el capitalismo. UN CASO CONCRETO A ANALIZAR Al fallecer el dictador y acelerarse el proceso de transacción a la democracia que trae consigo el fin de muchas de las prohibiciones, se produce una ebullición asociativa, con momentos de lucha en fábricas, calles, universidades, cárceles; estalla lo que estuvo maniatado. Las asociaciones de vecinos (AAVV) se crean y comienzan una ardua labor reivindicativa no sólo de mejoras en equipamientos, también políticas (libertades, amnistía...). Hoy todo esto ha muerto, se ha evaporado, lo que no fue reprimido se extinguió integrado. Las AAVV apenas pesan en los barrios, languidecen organizando campeonatos deportivos y el chiringuito de las fiestas del lugar, pocas veces entran a pedir, a exigir, a quejarse, y cuando lo hacen esto es lo que nos solemos encontrar: En Madrid, distrito de Latina, donde el KRA desarrolla prioritariamente su actividad, las asociaciones de vecinos han salido a la palestra principalmente para denunciar la inseguridad ciudadana, azuzadas por algunos comerciantes, exagerándola como hiciera Fraga en su día y proponiendo como solución más policía. Esto es coser y cantar: en cuanto “los vecinos” se movilizaron pidiendo más polis el comisario atendió solícito su petición y consiguieron hacer asfixiante la masiva [continúa fuera de lo visible]
Revisada el 2026-08-21
Datos de catalogación

Cita sugerida

CNT Ciudad Real, «La Hoja Ácrata» (Madrid, abril de 1999), HEM-0140, Publicaciones y documentos, consulta: 25 de agosto de 2026, https://ciudadreal.cnt.es/fanzines/obra/HEM-0140/.
Sugerir una corrección